Hola,
Lamentamos la situación, pero consideramos imprescindible responder de forma clara, completa y firme para evitar interpretaciones erróneas de los hechos por parte de terceros.
En su reseña inicial usted afirma haber “perdido el dinero”, recomienda no utilizar nuestra empresa y llega a insinuar directamente una supuesta estafa, afirmaciones especialmente graves que afectan de forma directa a la reputación de cualquier negocio.
Tras revisar el caso con total trazabilidad interna, queremos dejar constancia de los hechos de forma ordenada y objetiva:
Usted realizó un pedido el 5 de febrero. Posteriormente, el 17 de febrero nos contactó indicando que no había recibido confirmación de envío. No consta respuesta en ese momento, lo cual lamentamos si pudo generar incertidumbre, aunque el pedido se encontraba dentro de su estado de tramitación habitual según el producto adquirido.
El 28 de marzo de 2026 usted publica la reseña en la que afirma que no ha recibido el pedido, que ha perdido el dinero y califica la empresa de no fiable o directamente insinúa una estafa. Sin embargo, en ese momento dicha afirmación ya era incorrecta.
El reembolso de su pedido había sido emitido con anterioridad, concretamente el 20/03/2026 a las 18:02:12, es decir, 8 días antes de la publicación de su reseña. Además, disponemos del correspondiente justificante bancario de dicha operación, que acredita de forma fehaciente que el importe fue correctamente reembolsado dentro del plazo y procedimiento establecido.
Por tanto, cuando usted afirma públicamente haber “perdido el dinero”, ese extremo no se ajusta a la realidad, ya que el reembolso no solo estaba tramitado, sino que había sido ya ejecutado por nuestra parte varios días antes de su publicación. En estos casos, insistimos en que el tiempo de abono efectivo en cuenta depende exclusivamente de las entidades bancarias, no de la empresa, y puede variar según el banco receptor.
Queremos también dejar constancia de un hecho relevante: este cliente ya había realizado varios pedidos anteriores con nosotros sin ningún tipo de incidencia ni reclamación. Por tanto, resulta especialmente llamativo que en esta ocasión se realicen afirmaciones de tal gravedad como la de “no ser de fiar” o insinuaciones de estafa, cuando la operativa habitual previa siempre había sido correcta y satisfactoria.
En cuanto al correo electrónico remitido, reiteramos que en ningún caso se trató de una amenaza. Se trató de un requerimiento formal dentro del ejercicio legítimo de nuestro derecho a la protección del honor, reputación profesional e imagen comercial ante acusaciones públicas de extrema gravedad. Toda empresa tiene derecho a defenderse frente a imputaciones inexactas o potencialmente lesivas, especialmente cuando se realizan de forma pública y afectan directamente a su reputación.
En todo momento hemos gestionado su pedido conforme a los procedimientos establecidos, el reembolso fue correctamente emitido con justificante bancario el 20/03/2026, y el proceso quedó finalizado dentro de los plazos operativos correspondientes.
Lamentamos que la percepción final no sea positiva, pero consideramos necesario dejar constancia de forma firme de que los hechos objetivos no respaldan las acusaciones iniciales vertidas en su reseña.
Un saludo.