Problemas para aplicar la garantía.
Tres meses después de comprar unas gafas de sol, sin apenas usarlas, los cristales se salieron de la montura. Envié a la tienda fotografías detalladas mostrando el problema y una explicación de lo ocurrido.
La tienda Ohgafas se limitó a reenviar la incidencia al fabricante, sin aportar ninguna solución, mostrándose suspicaces y dudando de que realmente existiera un defecto de fábrica.
El fabricante de las gafas aceptó que se reemplazaran las gafas en aplicación de la garantía.
La tienda Ohgafas me pidió que enviara las gafas a la tienda por mi cuenta, abonando los gastos de envío y buscándome la vida, pese a que el fabricante ya había aceptado la reclamación aplicando la garantía.
Les expliqué que eso no es legal, puesto que el reemplazo de un producto en garantía debe correr siempre a cargo del comerciante, no del cliente.
Entonces, Ohgafas envió un mensajero a mi domicilio sin concertar una cita, resultando que no había nadie para atender al mensajero.
Contacté de nuevo con ellos para concertar una nueva cita y jamás contestaron.
Finalmente contacté con el fabricante directamente, dado que la tienda no me hacía caso. Me atendieron estupendamente y recibí un reemplazo de mis gafas sin abonar ni un solo euro de gastos. Me proporcionaron una etiqueta de envío y las gafas fueron directas a fábrica, sin pasar por la tienda. En pocos días tenía unas gafas iguales completamente nuevas en mi domicilio.
La tienda Ohgafas únicamente retrasó las gestiones, me informó incorrectamente de la garantía e intentó que pagara por un envío innecesario, además de marearme con correos y llamadas que no servían para absolutamente nada. Su gestión fue completamente errónea e innecesaria, y sólo sirvió para confundirme y retrasar la aplicación de la garantía. Menos mal que se me ocurrió gestionarlo directamente con el fabricante.








